Película de intriga grabada con la técnica de metraje encontrado se filma con los modelos URSA Mini Pro 12K y Pocket Cinema Camera 6K.
Fremont, California (EE. UU.) – Al rodar la película de intriga psicológica «CAIMAN», el director y responsable de fotografía Joseph Davis Castleberry tuvo que encontrar cámaras que no solo pudieran captar imágenes cinematográficas y hacer frente a las condiciones de rodaje extremas, sino que también desempeñaran un papel activo en la producción en sí. Para ello, recurrió a los modelos cinematográficos digitales URSA Mini Pro 12K y Blackmagic Pocket Cinema Camera 6K, cámaras en las que confió dado que son versátiles y ofrecen imágenes en alta resolución y un sensor con velocidades de lectura rápidas. Rodar en Vieques, Puerto Rico, con un personal reducido y equipamiento limitado presentó desafíos únicos, y las cámaras proporcionaron tanto la apariencia como la movilidad necesarias para conseguir buenos resultados.
A la búsqueda de las cámaras indicadas
«CAIMAN» narra la historia de un viudo afligido que regresa a la isla de Vieques para cazar a la criatura que cree que mató a su prometida. Castleberry, dueño de la productora Lumin8 Productions, con sede en Chicago, consideró que se trataba de una película que lo incentivaba a trascender sus límites creativos y presentaba ciertas complejidades de producción, lo cual le generó intriga.
«En cuanto leí el guion de Charles Borg, quedé compenetrado. Como se trataba de una película de metraje encontrado, terminé desempeñando varias funciones, desde director y responsable de fotografía, hasta operador y asistente de cámara, e incluso aparecí en pantalla en algunas ocasiones», explicó Castleberry.
«Durante la preproducción, una de las primeras decisiones importantes que hubo que tomar fue cómo rodar la película», continuó diciendo. «Dado que la cámara prácticamente pasaría a ser “parte del personaje”, era fundamental elegir los equipos adecuados. Cada decisión técnica tenía que ser acorde tanto a la historia como al realismo, así que tuvimos largas conversaciones técnicas y creativas sobre los objetivos, la iluminación y la elección de las cámaras. También tuvimos que tener en cuenta la realidad de grabar con personal reducido y recursos limitados en un lugar más alejado como Puerto Rico, donde el clima es cálido y húmedo».
El género de películas de metraje encontrado era algo nuevo para Castleberry, por lo que se dedicó a estudiarlo detenidamente previo al comienzo de la producción. «Durante dos meses, miré más de 50 películas de metraje encontrado y leí muchas críticas de los fans en Internet para comprender qué les resultaba atractivo a los espectadores y qué no. Ese trabajo de investigación me ayudó a idear sugerencias para la historia y, en definitiva, dio forma a la estética de la película, junto con los equipos necesarios para conseguirla, lo que justificó el uso de cámaras de alto rendimiento, como las de Blackmagic Design. Necesitábamos equipos que nos permitieran obtener imágenes con apariencia cinematográfica y, a la vez, filmadas cámara en mano, que pudieran rendir en condiciones difíciles y nos permitieran movernos con facilidad».
Castleberry finalmente eligió el modelo URSA Mini Pro 12K como cámara principal, aunque también optó por utilizar una unidad Pocket Cinema Camera 6K en determinadas escenas.
«Para las escenas rápidas captadas en condiciones exigentes de humedad y calor, inicialmente recurrí a la URSA Mini Pro 12K. El sensor RGBW, su rápida velocidad de lectura y el eficiente sistema de refrigeración me permitieron grabar en 4K con todo el sensor, usando la menor compresión posible. Esto aportó a las imágenes una calidad sorprendente para la posproducción y, a su vez, no exigió un uso de datos exagerado. Durante los 20 días de rodaje, utilizamos solamente alrededor de 14 TB de datos», manifestó.
«También necesitaba una segunda unidad para escenas captadas prácticamente en la penumbra y para otras en que la cámara pudiera sufrir algunos golpes. Entonces recurrí la Pocket Cinema Camera 6K. Ya la había utilizado anteriormente y la había exigido al máximo en diversos entornos, como bajo la lluvia, en temperaturas altas y bajo cero, e incluso en la nieve, y nunca me falló. Era la opción más lógica para este proyecto en que había que tirar la cámara a la arena desde varios metros de altura», agregó. «Quisiera aclarar que no recomiendo tratar la Pocket Cinema Camera 6K tan bruscamente, pero he expuesto la mía a condiciones extremas que no creo que la mayoría de los equipos pueda tolerar, y ha funcionado sin inconvenientes».
«La siguiente decisión importante fue con respecto a la estética de la película. Después de haber mirado decenas de películas de este género, me di cuenta de que la mayoría se había rodado con objetivos esféricos. Pero me imaginé a Joseph, el personaje detrás de la cámara, como uno de esos directores de fotografía a los que les fascina la nueva tecnología en equipamiento», explicó Castleberry. «Supuse que probablemente tomaría un conjunto de objetivos anamórficos poco costosos con la idea de que le dieran a esta producción ese toque cinematográfico, así que me comprometí y decidí que íbamos a rodar con objetivos de ese tipo. No fue fácil, en particular al grabar en espacios pequeños, como en autos y aviones chárter, pero valió la pena».
El punto de equilibrio entre poca luz y acción intensa
Castleberry señaló que algunas escenas fueron particularmente complejas debido a las condiciones de iluminación.
«Hubo algunos momentos en el set en que celebraba en silencio detrás de la cámara», confesó. «Una situación que se destaca en particular es una escena íntima entre dos personas sentadas a la mesa en una sala oscura, iluminada únicamente por la luz de las velas y una contraluz de 60 vatios que colocamos en un rincón, ajustada al cinco por ciento para que aportara una luz de fondo tenue. Ajusté la sensibilidad ISO de la URSA a 3200, pero gracias al diseño del sensor, los ajustes de baja compresión y un filtro de difusión, las imágenes grabadas terminaron siendo hermosas. Tenía una granulosidad densa y texturizada y un brillo suave y cinematográfico que era perfecto para la escena».
Según Castleberry, la cámara URSA Mini Pro 12K también se lució en otra escena que se grabó en un muelle, un día caluroso y húmedo con mucha luminosidad. «Se ve a los dos actores principales caminando por un muelle, pasando por zonas de sol y sombra, con el mar y el cielo despejado de fondo», explicó. «Aquí es donde la URSA Mini Pro 12K verdaderamente demostró sus bondades. Gracias a su buena capacidad de retención de luces, pudo procesar los cambios de iluminación con facilidad, y el sistema de enfriamiento permitió que siguiera funcionando sin ningún problema; esto es algo que podría haber sido desastroso con la cámara incorrecta, pero que fue fácil de lograr con la URSA. Como director y responsable de fotografía, siempre estoy a la expectativa de lo que pueda salir mal, pero en este caso, la cámara no me dio ningún motivo para preocuparme».
La Pocket Cinema Camera 6K realmente se puso a prueba en el punto culminante de la película. Al respecto, Castleberry agregó: «La escena final se grabó bastante después de la puesta de sol en una playa, casi sin haberla preparado, con un estilo de filmación sobre la marcha. Monté la Pocket en un soporte para el hombro ligero y fácil de manipular para poder capturar la trama rápida de la producción. La escena presentaba varios desafíos: comenzaba dentro de un auto que iba a toda velocidad por una carretera de grava, y luego se dirigía hacia mí, hasta llegar a una playa completamente oscura. Hubo tomas largas y continuas corriendo por la arena con muy poca iluminación en las que tan solo usamos una pequeña luz cúbica de 60 vatios montada a la cámara mediante un accesorio de sujeción para crear un efecto de foco puntual. Para colmo, sabía que íbamos a arrojar la cámara deliberadamente al suelo e incluso al mar. Demás está decir que usé esta cámara a lo brusco, pero nos aportó las imágenes que buscábamos».